Cápsulas de aluminio vs cápsulas de plástico: ¿en qué se diferencian?

Las cápsulas de café pueden fabricarse con distintos materiales, aunque los dos más utilizados son el aluminio y el plástico. La elección del material no es un detalle menor: influye directamente en la conservación del café, la estabilidad del producto y la calidad final en taza.

Uno de los principales desafíos del café molido es su sensibilidad a factores externos como el oxígeno, la luz y la humedad. Una vez tostado y molido, el café comienza a perder sus aromas y aceites esenciales si no está correctamente protegido.

En este punto, las cápsulas de aluminio presentan ventajas claras. El aluminio actúa como una barrera casi total frente a estos factores, lo que permite preservar mejor la frescura del café a lo largo del tiempo. Esto se traduce en una mayor intensidad aromática y una experiencia en taza más fiel al perfil original del grano.

Además, el aluminio tiene un comportamiento más estable frente a la presión. Las máquinas de café tipo espresso trabajan aproximadamente a 15 bares, y este material permite una perforación más precisa y una extracción más uniforme, evitando variaciones indeseadas en el resultado final.

Por otro lado, las cápsulas de plástico suelen ser más económicas de producir, lo que las hace atractivas en términos de costos. Sin embargo, presentan algunas limitaciones: con el tiempo pueden permitir una leve entrada de oxígeno y, bajo presión, pueden deformarse ligeramente. Esto puede afectar tanto la conservación como la consistencia de la extracción.

Por estas razones, muchas marcas orientadas a la calidad eligen trabajar con cápsulas de aluminio, priorizando la protección del café y la estabilidad en cada taza.

(Fuentes: Specialty Coffee Association; International Coffee Organization; Coffee Packaging Research Institute)


Por qué en Kapselmaker elegimos aluminio

En Kapselmaker trabajamos con cápsulas de aluminio porque creemos que es el material que mejor respeta el café.

Hace más de siete años que desarrollamos nuestras cápsulas de forma integral, produciendo in-house en nuestra roaster & factory boutique. Seleccionamos los granos, los tostamos, molemos y envasamos bajo condiciones controladas para asegurar frescura real.

El uso de aluminio es una decisión técnica: nos permite proteger el café desde el momento en que se envasa hasta que llega a la taza, manteniendo sus notas, su cuerpo y su perfil sensorial tal como fue pensado.

Además, al tener control total del proceso, podemos ofrecer una amplia variedad de cafés y perfiles, logrando consistencia en cada cápsula.

Al mismo tiempo, entendemos la importancia del impacto ambiental. Por eso, contamos con una política activa de sustentabilidad y un programa de reciclaje de cápsulas, que desarrollamos para acompañar todo el ciclo del producto de forma responsable. Este proceso lo explicamos en detalle en otro artículo dentro de nuestra web.

Si querés conocer nuestras variedades y encontrar tu cápsula ideal, podés explorar nuestra tienda online.